lunes, noviembre 2

Tuerca de la maquina, ya sos un@ más

En una línea de producción, completamente organizada, limpia, impecable, no humana, artificial. Solo en un ambiente controlado, se puede evitar ser humano.

Cuadriculados, uniformados, con las alas atadas y los huevos castrados, convertidos en enajenaciones de un sistema (social, religioso, familiar o comunal, no importa me acerco y todos huelen a mierda). Asumiendo roles, aires de perfección, adentrándose en la robótica, la automatización para no pensar, para no sentir, no actuar, no probar, no errar, para dejar de ser humano, y ser un cuadro más dentro de una hoja de cálculo de unos y ceros.

Engranajes.

Tuercas.

Máquinas.

DEUX EX MACHINA.

Engranajes.

Aceite.

Metal.

Programación

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Engranaje, para una sociedad cada vez más gris, más enamorada al sonido industrial, al choque del metal. Tuercas muy bien organizadas para cumplir la movilidad de todos los brazos cada vez menos humanos, cada vez más maquinas.

Tuercas aceitadas a la perfección, salpicadas de doctrinas, de complejos, de productos sociales y emociones metálicas, personas cada vez mas programadas para no ser nadie….


Calavera

Goteando

Goteando…otra vez durmiendo, soñando, cambiando de estado, fundiéndome, más allá de esta cárcel de carne, de huesos, de sangre.

Gotea, cae, mancha… aceite, agua, óleo, acuarela y yo un lienzo perfecto, tridimensional, un mármol exquisito, un David de Miguel Ángel, una amalgama de carne y de madera, un hombre, una roca sólida, clavada en la arena, hijo de lo más sublime y al mismo tiempo de lo más macabro… un ángel, un demonio, un hombre lo más perfecto, un bufón, el As del mazo, el mejor y el peor al mismo tiempo…un hombre arquitecto del tiempo, artista de la arcilla…

Y pude, salir otra vez, persiguiendo una gota azul, en un camino largo, gota maldita, móvil, animal-vegetal, y esa sensación de ansiedad, trasmuta, cambia muta, maldita azul, perro azul vos, de vuelta, decidido a enseñarme quien me quiso y a quien debo amar, vi surgir cenizas de mi ayer.

Goteando otra vez, no desde mi pincel, no de la lengua, goteando, risa ¡ja! En la luz de lo perverso, me voy descubriendo gota a gota, un día más, tomando al amor de rehén, a la luz del universo, DEUX EX MACHINA…conócete a ti mismo, donde sopla lo perverso.

La contemplación de estas palabras, aisladas y unidas entre sí por obra del azar, es lo que me hace dictar, desde acá, desde este cerro quemado, una ley absoluta, venida desde las más altas esferas:

La contemplación del arte no debe ser para adivinar o juzgar las intenciones del artista. Sino una oportunidad para contemplarse a si mismo. La esencia del arte posee un carácter marcadamente subjetivo. Solo debemos adoptar una actitud.

{de este modo, todo insulso, que se sienta ofendido por cualquier manifestación artística, se estará enfrentando a sus propios demonios, de este modo, el acto de repulsión experimentado por el sujeto, será fruto del mismo asco que sienta hacia sí mismo. Lo “ofensivo” de una obra artística, en los ojos de todo aquel que así lo perciba, cada obra que lastime la sensibilidad del observador, se fundirá con este, el resultado de esta amalgama exquisita será la autocensura interna, y como un acto de ignorancia será la repulsión a la obra…más lo correcto sería sentir asco de uno mismo cosa de por sí, absurda en esta sociedad hedonista-autista}

Los conceptos aplanan la realidad y nos arrastran a una monotonía que poco a poco nos esta dejando vacíos, por eso, como en la contemplación del arte es necesario asumir una actitud que nos permita fluir con la esencia del universo cotidiano.

{Aunque casi me confieso, yo también he sido un perro, y vuelvo de nuevo en mi, a esta cárcel de carne y hueso, pero mi alma y mi ser, jamás será, de nuevo de este mundo.}

Calavera